Medellín: La manera en que Colombia me enamoró

Después del agitado viaje a Medellín, es tranquilizador el hecho de estar en tierra. El Aeropuerto Internacional José María Cordova se ubica en la ciudad de Rionegro, considerada “La Capital del Oriente Antioqueño”, y sirve como puerta de entrada internacional a Medellín. Me resulta reconfortante encontrarme en este lugar, es un aeropuerto cómodo, limpio y hermoso. Rionegro se encuentra a poco menos de 30 kilómetros del centro de Medellín por lo cual rápidamente buscamos al contacto que la agencia de viajes a dispuesto para nuestro traslado al hotel. Existen infinidad de servicios para lograr este cometido: taxis, buses de transporte público, servicios de transporte privados y compartidos, y para mí la mejor opción y mi predilecta en cualquier ciudad en la cual se ofrezca el servicio “Uber”. Los precios son diversos y van desde los 2 doláres en el caso de los buses, pasando por los 23 dolares de los taxis y hasta los 55 dolares por trayecto de los servicios privados. En el caso de Uber, la tarifa varía entre los 15 a 18 dolares según sea la demanda del servicio.

Luego de sortear un zigzagueante camino por aproximadamente 45 minutos llegamos al sector de San Diego donde se ubica el hotel que nos hospedará. Es una zona comercial y el hotel esta rodeado de diversos negocios: concesionarias de autos, restaurantes y centros comerciales. El GHL San Diego aunque no tan grande y bastante sobrio en cuanto a su decoración, es sumamente acogedor. La habitación es amplía y la cama inmensamente cómoda, estoy seguro que descansar no será un problema. Subimos a la pequeña azotea que alberga el restaurante y los salones de conferencia a observar las luces de la ciudad. Me resulta sobrecogedor estar ahí, soy de una pequeña ciudad de poco menos 15 mil habitantes; y encontrarme de repente en esta gran ciudad, hogar de casi 4 millones de personas me hace sentir tan pequeño, tan insignificante.

El hambre ataca, pero no es nuestro plan quedarnos en el hotel aquella noche. En el lobby solicitamos información y el personal muy amablemente nos consigue un taxi que nos llevará al corazón de las noches en Medellín: Parque Lleras. Este parque se ubica en el barrio de El Poblado en plena zona rosa y congrega  restaurantes, cafés, discotecas y diversas opciones de diversión nocturna, las preferidas por los antioqueños. Con solo poner un pie fuera el ambiente te contagia, la música llega de todos lados… se escucha vallenato, salsa, rock… existen opciones para todos los gustos. Recorremos el parque por algunos minutos ojeando uno que otro puesto ambulante que ofrece una probada de Antioquia hecha artesanía, encuentras desde llaveros y pulseras, hasta gorros y bufandas. Resulta difícil escoger donde comer, así que buscamos un lugar no tan concurrido, el vuelo aunque corto ha hecho merma en nuestras energías. Por la hora prefiero no correr riesgos y tomo la alternativa de la comida internacional, la cena se vuelve en una charla bastante agradable la cual propicia un acercamiento con nuestro mesero al cual le sacamos información de que visitar y hasta una entrada gratuita a uno de los sitios de diversión ubicado en el área. Llevo solo un par de horas y la amabilidad que su gente me ofrece no hace más que hacerme sentir bienvenido y querido, me  saca sonrisas a docenas. Otra cosa que me saca sonrisas es la cuenta, el dolar en estas latitudes te hace sentir como rey y el cambio este fin de semana no hace más que ayudar a que este sea un muy buen fin de semana.

Nos dirigimos hacia la discoteca que nos recomendaron, amplia y muy bien ambientada nos dan acceso y ocupamos una mesa donde continuamos nuestra charla. Estamos sorprendidos por el trato de su gente, no estamos acostumbrados a tanta deferencia, pero resulta agradable tan buen recibimiento. Aunque el lugar es de nuestro total agrado, el cansancio termina por ganar la batalla, me apresto a terminar mi cerveza y salimos del local no sin antes dejar nuestra respectiva propina. La propina es parte de la cultura en el país cafetero, así que no dudes en ser generoso cuando se la merecen. El tráfico aunque lento es constante en las calles laterales, tomar un taxi de vuelta a nuestro hotel no nos toma más de 5 minutos y el costo de nuevo saca otra sonrisa. Es tiempo de descansar, mañana será un gran día.

El sol discretamente entra por las cortinas, es hora de prepararnos ya que ocuparemos el día recorriendo la ciudad. Una ducha caliente antes de dirigirnos nuevamente a la azotea del hotel donde ya ha comenzado el servicio. Un desayuno sencillo, un poco limitado en opciones, pero cumple su misión. Se vislumbra un clima de ensueño para este día en la ciudad de la eterna primavera. Nos comunican que nuestro guía a llegado, por lo cual me apresuro a terminar mi café y encontrarnos con él. Ocupamos nuestro lugar en el transporte para aventurarnos al tráfico, que ya se ha vuelto pesado. Es increíble la cantidad de autos, pero en el caos existe cierto orden, la cortesía en el manejo es evidente y lo único que se escucha son los motores de los autos, no se escuchan bocinazos por parte de los conductores. Me sigues sorprendiendo Medellín.

Nuestra primera parada es en el Jardin Botanico de Medellín Joaquín Antonio Uribe pulmón de la ciudad y que rinde honor en su nombre al reconocido naturalista antioqueño. Anteriormente conocido como el Bosque de la Independencia, reúne en su alrededor de 13 hectáreas de extensión gran cantidad de exhibiciones y atractivos naturales, arquitectónicos y científicos. Recorrimos buena parte del mismo donde pudimos observar el bosque tropical, el jardín del desierto, el jardín de las palmas y la casa de las mariposas, donde la flora y fauna de la región nos cautiva y nos permite interactuar con ella. La evolución y renovación en el jardín es evidente, lo que ha permitido concentrar oficinas y despachos en un hermoso edificio diseñado de tal manera que aprovecha al máximo la luz natural y el manejo climático, conocido como el Edificio Científico. El jardín es ampliamente utilizado para la realización de eventos, por lo cual es probable que ciertas áreas sean restringidas al acceso. Este fue el caso que nos ocurrió, en los días de nuestra visita se realizaba un evento periodístico que nos impidió el paso a una de las estructuras más representativas del lugar, el Orquideorama una gran estructura a forma de panal de abejas que une armoniosamente el paisaje y la arquitectura sirviendo de hogar a diversas especies de plantas y flores. Es importante rescatar que gracias al programa de Formación de Públicos de la Alcaldía de Medellín, el Jardín Botánico puede disfrutarse en forma gratuita.

Seguimos nuestro camino y ahora nos dirigimos a la Plaza Botero, uno de los sitios turísticos por excelencia en la ciudad. Ubicado en la Calle 52, es el hogar de 23 inmensas esculturas  de bronce del pintor y escultor colombiano Fernando Botero. Son imponentes y transmiten efectivamente el mensaje de majestuosidad y grandeza que caracterizan a este artista. Es una linda plaza y es sin duda un lugar en el cual se vuelve inevitable tomarse fotos con una o sino todas las esculturas. De la misma forma, es un buen lugar para comprar souvenirs a precios sumamente cómodos. En esta misma plaza se ubica el Museo de Antioquia, que data desde el año 1881. El edificio de estilo Art Decó cuenta con tres pisos de exhibición en los cuales podemos revivir la historia del Departamento de Antioquia, a través de las colecciones permanentes en las que podemos apreciar desde cerámicas precolombinas hasta arte contemporáneo de los principales artistas colombianos. Importante en este punto destacar que tanto las esculturas en la plaza como gran número de las piezas que se exhiben en el mueso son donaciones del maestro Fernando Botero a su natal Medellín. De igual manera cuentan con colecciones itinerantes, en nuestro caso pudimos apreciar una colección dedicada a las silletas uno de los símbolos más importantes de la Feria de las Flores de Medellín evento de celebración anual a inicios del mes de agosto. La entrada al museo tiene un costo de 4 dolares para nacionales y 6 dolares para extranjeros, además ofrecen descuentos a estudiantes, grupos y personas mayores de 60 años independiente de su nacionalidad,

Nos dirigimos hacia la estación de metro de Parque Berrio, el plan llegar a la estación Acevedo y tomar el metrocable hacia el Parque Ecoturístico Arví un gran espacio natural de 16 mil hectáreas en el cual encontramos senderos, torres de avistamiento, áreas para picnic y diversas actividades al aire libre. Me hubiese gustado disfrutar mucho más del mismo pero deseábamos  evitar la hora pico antes de ir a nuestro próximo destino. Así que en compañía de nuestro guía nos reunimos nuevamente con nuestro conductor que nos llevo al Cerro Nutibara, el cual ubicado a unos 80 metros sobre el nivel de la ciudad funciona como mirador de la capital antioqueña. En la cima encontramos el conocido Pueblito Paisa, una representación de los típicos pueblos de la región de Antioquia de inicios del Siglo XX. Podemos observar la arquitectura característica de la época y de igual manera la decoración e instrumentos típicos de esos tiempos. Este lugar me encanto tanto por su riqueza cultural como por las vistas a la ciudad de Medellín, muy recomendable planear una visita a este lugar en época navideña en la cual la ciudad es decorada formando un festival de luces. Desde este punto soy retado a encontrar el hotel, y exitosamente cumplo el reto. Tanto el Parque Arví como el Pueblito Paisa son lugares de acceso público gratuito.

Es hora de retornar al hotel a descansar un poco al día siguiente tenemos planeado visitar el Peñol de Guatapé (esto ya es tema de otro post). Durante el camino me quedo en silencio contemplando el hermoso color de los ladrillos en los edificios al pasar, recordando los lugares que visitamos, las historias que nos contaron, el trato de la gente y he llegado a la conclusión que me he enamorado de esta ciudad… no se como lo hiciste Medellín pero me he enamorado de ti y de tu lindo país.

12 comentarios Añade el tuyo
  1. ¡Qué lindo que hayas ido a Colombia! Yo tengo muchísimas ganas de poder viajar, especialmente a Medellín. Además, tengo una amiga que vive allí que no veo hace varios años… así que me encantaría el poder viajar. Me guardo tu post para cuando tenga la posibilidad de visitar esa bella tierra 🙂

    Besos!

  2. Colombiaaa, un lugar precioso sin dudas, el cual me encantaria poder visitar algun dia, Medellin sin duda no se queda atras siendo la capital… habeis aprovechado mucho ese viaje sin dudas ahora me entraron mas ganas de ir alli!!!

  3. Todavía no tengo la suerte de conocer Colombia, ni ningún país de América del Sur. Mis últimos años los he dedicado principalmente a Asia. A ver si el año que viene cambio ya de continente. Me han entrado muchas ganas de conocer este país, después de leerte.

  4. ¡Hola! Que barbaridad hasta ganas de montarme en el primer avión a Colombia me dieron ✈️ que lindo todo lo que nos cuentas, tu manera de narrar tu historia me llevaba por esos lugares también, ahora pondré a Medellín en mi lista de lugares por conocer sin ninguna duda ❤️ Gracias por tan genial post y por permitirnos conocer Medellín a través de ti. Saludos!

  5. lYo cada día me enamoro más de mi Colombia, en Medellin viví 11 años y conocí lugares maravillosos como el Oriente Antioqueño, Guatapé que te aseguro te vas a enomorar más cuando lo conozcas, eso si, debes subir la piedra jejejeje, ya sabrás a que me refiero…Saludos y la próxima vienes al Eje Cafetero y al Nevado del Ruiz…

  6. ¡Hola! Me ha gustado mucho tu entrada y es normal que te enamoraras de Colombia. Yo nunca he estado pero muchísimas ganas de viajar hasta allí porque tengo algunas amigas que me gustaría visitar. Muchas gracias por contarnos tu viaje y tu experiencia. Saludos.

  7. y Vaya que te ha enamorado. Sin lugar a dudas un gran destino de un gran país. Yo estoy enMéxico, y me encantaría conocer varias ciudades de Colombia, como Medellín y más con tantos lguares tan mágicos y pintorescos

  8. El ambiente en Medellín debe ser muy alegre típico de la cultura caribeña, se ve que tu estadía ha sido muy entretenida, por algo dicen que el único riesgo en Colobia es que quieras quedarte, se ve que la gente es cálida y hospitalaria.

  9. Hola!
    Que preciosa entrada. Ojalá algun día pueda viajar a Colombia, me encanta su cultura, la manera en que la gente habla me parece tranquilizadora. Es genial conocer una localidad especifica como Medellin, escuché a hablar de ella pero no tenía mucha información.
    Gracias por compartir.
    Un beso!

  10. Me encantaría conocer Medellín, por como la describes estoy segura de que debe ser una ciudad maravillosa. Colombia tiene lugares precioso que me gustaría visitar alguna vez.
    ¡Un beso!

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